📷 Grupos de ultraderecha esta semana en la XVI Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y Caribe en México
Me encuentro en un dilema y me gustaría saber lo que opinan.
Cada vez son más las personas del sector, todas comprometidas en su transformación, que recomiendan usar menos el término decolonización en cooperación. Y sus razones que creo deben ser consideradas, son básicamente cuatro:
1️⃣ Puede alimentar a una ultraderecha envalentonada que busca acabar con la cooperación, como en EEUU.
2️⃣ Ha sido apropiado por actores más radicalizados, generando rechazo en otros actores fundamentales para lograr cambios sistémicos.
3️⃣ En un contexto de recortes, el sector muestra menor tolerancia a la crítica, generando resistencias contraproducentes.
4️⃣ Se utiliza a veces para cancelar voces fundamentales únicamente por ser del Norte global.
Pero cuando hablo con organizaciones populares y de base en América Latina, me dicen lo contrario:
Es fundamental seguir insistiendo en la decolonización, porque ningún otro término refleja tan bien el trato desigual y la falta de reconocimiento a sus saberes.
Como diría Lakoff, en el Norte activa marcos de culpa, pérdida de legitimidad e incluso amenaza frente a una ultraderecha hostil a la cooperación. En el Sur, activa marcos de reconocimiento, dignidad y justicia epistémica.
No es la primera vez que pasa. Con soberanía alimentaria, feminismo o incluso “woke”, el proceso fue similar: términos en disputa, justamente porque son importantes.
En solo dos años, “decolonización” se ha instalado en el debate sobre cooperación en el mundo hispanohablante. Es un logro en sí mismo. Explica mejor que localización los desafíos que tenemos por delante.
Por eso creo que debemos seguir utilizándolo pero con inteligencia:
✔️ sin sobreexponerlo ni utilizarlo como mazo,
✔️ enmarcándolo con claridad,
✔️ explicando lo que significa,
✔️ acompañándolo de relatos positivos,
✔️ evitando caer en la confrontación.
👉 El reto es avanzar hacia una cooperación más equitativa y de calidad, sin quemar un término que puede ayudarnos a transformar, y donde todos y todas hacemos falta, independientemente del género, la raza o la condición.
Asier Hernando.
Co-Director de Acápacá
En una era de tiempos convulsos ¿está realmente a la altura la cooperación internacional?
Ante retos monumentales como las diferentes crisis de migración forzada en el mundo, la comunidad donante y la cooperación deberían cuestionarse seriamente su sentido de pertinencia y efectividad, para responder a la realidad que enfrentamos.
